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domingo, 27 de diciembre de 2009

Biofeedback


La Bioinformación o Biofeedback



La palabra inglesa biofeedback podría traducirse por "bioretroalimentación", puesto que sus componentes son la palabra griega "bio", (vida), y la inglesa "feedback" que las ciencias electrónicas han traducido como "retroalimentación" o "retroinformación".

El biofeedback es el medio para ganar el control de nuestros procesos del cuerpo para aumentar la relajación, para disminuir el dolor, y para desarrollar modelos más sanos, más eficaces de hacer frente a los problemas de nuestra vida.

El biofeedback es una técnica para enseñar controlar el estrés, alcanzar estados óptimos de relajación y bienestar mental y a encauzar positivamente la energía para afrontar situaciones difíciles.

El estrés es considerada una enfermedad crónica, así como el origen de otros padecimientos que afecta directamente la calidad de vida es necesario ayudar a las personas a manejar el estrés de una manera positiva.
Cuando el estrés sobrepasa ciertos límites se afectan numerosos órganos del cuerpo al igual que la capacidad mental y el sistema inmunológico, algunas situaciones que provocan el estrés son el miedo; comer, beber o fumar compulsivamente; la ansiedad, los ataques de pánico, el trabajo en exceso y las fobias.
Esto ocasiona problemas de salud como gastritis, migraña tensional, asma, hipertensión e insomnio, por mencionar los padecimientos más comunes, dijo la experta quien agregó que, no obstante, para algunas personas el estrés es un estimulante positivo que los lleva a alcanzar metas específicas.
En este contexto, apuntó, el estrés funciona como un “motor” que da fuerza y dirección para llegar al objetivo. Sin embargo, para otros el estrés constituye una barrera que obstaculiza su funcionamiento, toda vez que hay personas que se paralizan o que huyen al no poder manejar y enfrentar los diferentes retos que les impone la vida.
El secreto para manejar eficientemente el estrés es conocer nuestra relación ante él.
Al adquirir consciencia de nuestras habilidades para afrontar las diferentes situaciones, lograremos un mayor control de nuestra vida, una vida en la que podemos aplicar la capacidad de la mente para lograr el alto rendimiento y la auto-regulación de la salud”.
En una sesión típica de Biofeedback, el paciente, bajo la mediación de un profesional calificado, se sienta cómodamente y se le conectan censores no invasivos que transmiten información al instrumento de Biofeedback, el cual de manera muy rápida le devuelve al paciente esta información en un formato fácilmente entendible. “El uso de instrumentos y la mediación de estrategias por parte del terapeuta facilitan el aprendizaje”.
La duración del tratamiento va desde 4 a 15 sesiones semanales de una hora, donde se incluye la integración de un perfil de estrés inicial y ejercicios prácticos para integrar las técnicas a la vida cotidiana.
El entrenamiento clínico en biofeedback se utiliza con éxito en las aplicaciones siguientes trastornos:
  • ansiedad
  • depresión suave
  • epilepsia
  • dolor de cabeza
  • para mejorar la concentración en el aprendizaje
  • para conseguir un estado interno de tranquilidad
  • tensiones musculares
  • re-educación neuromuscular
  • dolor crónico
  • tensión arterial alta (hipertensión)
  • asma
  • problemas circulatorios
  • sindrome de Raynaud
  • Bruxismo (rechinar de los dientes por la noche)
  • Incontinencia urinaria (enuresis, mojar la cama por las noches) incontinencia fecal
  • Trastorno de falta de atención en los niños.




Las reacciones al estrés

La técnica biofeedback implica que el paciente se percate de cuáles son los factores emocionales que modifican sus procesos psicofisiológicos y los corrija. "La mecánica de la terapia es simple: al paciente se le conectan una serie de electrodos que van a un equipo de cómputo que está dotado de un software que analiza elementos tales como el nivel de sudoración de la piel, la variación de la temperatura corporal, el ritmo cardiaco y la tensión muscular. Así, cuando las personas atraviesan por un periodo de estrés, entre otras señales baja su temperatura corporal porque los vasos sanguíneos periféricos se contraen y circula menos sangre. Esto se mide mejor en las extremidades, sobre todo en pies y manos."
La sudoración es otro indicador niveles altos de tensión, o bien una manifestación de la situación estresante a la que está sometida la persona. El ritmo cardiaco y la tensión muscular están directamente ligados a la emotividad que vive el individuo.
El equipo de cómputo, junto con el software especial, permite al afectado ver en gráficas muy sencillas cuál es su respuesta al estrés, en otras palabras, cómo suda o se tensan sus músculos o cuánto se incrementa su ritmo cardiaco.
La línea terapéutica neurofeedback se ha usado desde los años sesenta y agrega a los indicadores anteriormente citados la medición de los impulsos eléctricos del cerebro que describen las diferentes frecuencias de onda eléctricas cerebrales y que se asocian a determinados procesos. Las ondas Alfa se relacionan a la relajación y tensión, las Beta describen procesos de atención y concentración, así como la respuesta sensoriomotora. A su vez, las Delta se relacionan con los procesos de sueño profundo y, finalmente, las ondas Theta con la ensoñación, meditación y sopor.
Ver lo que pensamos


"Sabemos que si pensamos en ciertas cosas nos alteraremos, entonces el equipo permite apreciar gráficamente qué tanto te altera un pensamiento determinado. Eso lo podemos ver muy claramente cuando la empleamos como auxiliar en la psicoterapia donde hay ejemplos muy claros de pacientes que asisten por problemas de relación de pareja, y ante la máquina cuando se les pide que piensen en su compañero no se observan grandes alteraciones. Sin embargo, en cuanto se le pide que comenten de su trabajo los gráficos dan saltos espectaculares. En este caso es posible apreciar el impacto fisiológico que tienen ciertos pensamientos".
Una de las ventajas que se atribuyen al biofeedback es que el propio paciente va haciendo asociaciones y construye su proceso de control. El terapeuta prácticamente no interfiere, salvo para interpretar los gráficos y evaluar el proceso que sigue el paciente. "En realidad es como una conversación consigo mismo, donde es posible ver qué impacto tiene cada palabra que nos decimos, cada recuerdo que evocamos. En muchas ocasiones los pacientes prefieren no decir lo que están pensando, pero es claro que es algo que les altera y ellos lo identifican."
Cada persona, a través de su interpretación de gráficos y sonidos, diseña su propio método para bajar o subir sus niveles de ondas cerebrales, lo cual se consigue trayendo recuerdos o pensamientos gratos o ingratos. Entonces, el cerebro trabaja bajo ciertos patrones de funcionamiento y la terapia busca incidir sobre ellos, pero sin un criterio preestablecido sino con el creado por el paciente, y sus propias ligas y conexiones en base a las respuestas que él mismo va teniendo y observando en el equipo de neurofeedback.
Además de la aplicación en los casos mencionados al principio, el neurofeedback es también recomendada en la rehabilitación de ciertos casos de parálisis asociados a padecimientos neurológicos. En todos los casos los terapeutas deben forman equipos interdisciplinarios en los que concursan neurólogos, gastroenterólogos y cardiólogos, entre otros especialistas.
"Realmente uno no tiene idea del impacto fisiológico de lo que pensamos, hasta dónde nos afectan cosas que nos estresan, como un crédito hipotecario, el trabajo pendiente, un pleito familiar, la escuela o los exámenes de los hijos, la renta, los impuestos, etcétera", puntualiza la doctora Fernández Solari. "En esta técnica no existe ninguna cuestión invasiva --enfatiza--, no hay procesos desde el terapeuta hacia el paciente. Simplemente nos muestra con objetividad qué es lo que ocurre en los procesos psicofisiológicos del paciente y él mismo los puede cambiar.